Australia: una tragedia histórica

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Australia: una tragedia histórica

Australia: una tragedia histórica

Se ha documentado la destrucción de hayas de más de 2000 años de antigüedad como resultado de la catástrofe ecológica.

La crisis climática que se extiende por todo el globo ha sido puesta nuevamente de relieve con motivo de los trágicos incendios que azotan las regiones del sudeste australiano.


Iniciados en octubre del año pasado año, los fuegos ya han arrasado más de 14 millones de hectáreas y provocado la muerte de alrededor de una veintena de personas.


El origen de las llamas –las cuales han contribuido a destruir de forma irreversible el ecosistema del país– se encuentra en un fenómeno climático conocido comúnmente como «El niño indio» y cuyas consecuencias directas son grandes sequías y olas de calor sofocantes.


El primer ministro australiano Scott Morrison declaró a principios de este mes la puesta en marcha de todos los recursos pertinentes para tratar de hacerse con el control de la situación.


Por ello, el premier anunció el despliegue de 3000 reservistas así como del buque Adelaide para facilitar la evacuación en las zonas más afectadas a la vez que se habilitan espacios para alojar a aquellas familias cuyos hogares han sido destruidos.


Del mismo modo, Sussan Ley, ministra de medio ambiente ha decretado la colaboración expresa del gobierno para la ayuda y preservación de la fauna autóctona australiana.


Según el estudio realizado por Chris Dickman, profesor de ecología en la Universidad de Sidney, el número total de animales perecidos durante la catástrofe oscila la alarmante cifra más de 1000 millones.


El experto afirma que «Australia tiene una de las tasas más altas de extinción de mamíferos. Y acontecimientos como este podrían acelerar la extinción de nuevas especies ».


Ante este hecho, la administración plantea invertir 50 millones de dólares australianos con el objetivo de reducir el impacto de la tragedia medioambiental y así garantizar la supervivencia de la mayor cantidad de vidas animales posibles, el cuidado de los heridos y la atención que requieren aquellas especies especialmente indefensas tras los incendios.

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