Foto: thecut.com
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ESOS DOMINGUITOS CABALLAS EN CHÁNDAL, CON LA BANDEJITA DE PASTELES

Chandalismo, la tendencia más informal

Chandalismo, la tendencia más informal

En la era de la apariencia el chándal vuelve a posicionarse, como ya lo hizo en los años 90, como una de las prendas fetiche entre las fashion girls.

La apuesta nada novedosa de renovar el estilo informal a través del chándal parece estar triunfando como en la época del Bakalao. Pocos de nosotros podemos presumir de no haber lucido uno de esos espantosos atuendos conformados por chándal, plataformas y fluorescencias. Gracias a Dios el chandalismo vuelve de una forma más sofisticada en la mayoría de los casos, más apegada a las claves de estilo del siglo XXI.

Influenciada esta tendencia por grandes estrellas de la canción como la diva del Bronx, Jennifer López y algunas otras cantantes pegadas al rap, ha conseguido tomar asilo en las grandes pasarelas de la moda de todo el mundo.

Los diseñadores que han decidido apostar por investigar en el mundo deportivo y realizar prendas acordes con el estilo más sport que nunca se haya visto desfilar, han tenido que decantarse por una de estas dos tendencias, volver a los noventa en sus creaciones o reinventar el chándal a través de la estética de los 2000.

Entre los que han decidido que en la esencia noventera se encuentra el mayor potencial de estas prendas tenemos a Jeremy Scott con su particular mundo de fantasía, que ha creado su chándal a partir de terciopelo y top crop. Una apuesta sin duda singular y algo difícil de llevar.

Dries Van Noten también quiere elogiar épocas pasadas con el chándal, por eso él recurre a los típicos modelos formados por bandas de colores en la chaqueta. También para la marca House of Holland esta es la mejor versión a elegir.

Luego encontramos las firmas que han conseguido hacer apetecible el chándal para muchos de nosotros, no solo por su evidente comodidad sino porque han conseguido capturar la estética de la mujer urbana e independiente en sus diseños y eso sin duda nos conquista. Alexander Wang, Ganni, Balmain, Dolce & Gabbana, Lacoste y Chanel han conseguido convertir el chándal no solo en un elemento de lujo, sino casi casi en un elemento de elegancia. Las claves de sus diseños están en la discreción en colores –con la excepción de Dolce & Gabbana- y sutiles atrevimientos en la formas. Se utilizas tonos planos como el gris, el azul oscuro, el blanco roto e incluso el vaquero. Se alargan las chaquetas, se les añade cuello vuelto y adornos en metal, etc., todo para conseguir que cualquiera de estos chándals deluxe sea digno de entrar en el mejor de los restaurantes.

Otras propuestas vistas en pasarela añaden cuadros, flores en encaje, estampado tie dye o tejidos de pelo. Todo se acepta dentro del marco deportivo.

Las formas de llevar este conjunto son múltiples, encontramos firmas que sin duda apuestan por la comodidad integral insertando las zapatillas en el outfit. Otras se dejan llevar por una de las últimas modas en calzado y combinan el chándal con botas cowboy, en una apuesta más que arriesgada, no apta para cualquiera. Y por último está lo que siempre se ha denominado coloquialmente como: “arreglá pero informal”, es decir con chándal y tacones. La mayoría de las grandes casas de la moda se han acogido a esta última propuesta atribuyendo a la ropa deportiva un nuevo estatus. Stilettos y Sandalias son los encargados de empoderar al chándal y vestirlo de gala.

En este nuevo universo que aún nos parece disparatado ya se han atrevido a adentrarse personalidades del mundo de la moda como la gran influencer Chiara Ferragni; modelos como Karolina Kurkova, Alessandra Ambrosio,y Bella Hadid o estilistas como Giovanna Battaglia.

 

Chandalismo, la tendencia más informal