ECOCOSMÉTICA
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BELLEZA QRÓNICA

Ecocosmética, la cosmética del pasado hacia el futuro

Ecocosmética, la cosmética del pasado hacia el futuro

Comenzaremos este viaje por la nueva forma de cosmética que se está implantando poco a poco en nuestras vidas, dejando claro el concepto más importante que a ella concierne.

Si buscamos la palabra ecológico en el Diccionario de la Real Academia Española encontraremos entre una de sus acepciones la siguiente: “Realizado u obtenido sin emplear compuestos químicos que dañen el medio ambiente”.

Al analizar la frase nada encontramos que parezca decirse sobre la salud de las personas, pero nada más lejos de la realidad, ya que si profundizamos un poco más en ella nos daremos cuenta que nosotros también formamos parte de ese medio ambiente al que se refiere y por tanto el uso de productos ecológicos también a nosotros nos beneficiaría.

Más allá de lo que el diccionario pueda decirnos, nos preguntamos si realmente la cosmética ecológica se fundamenta en efectos positivamente visibles para nuestra piel o si solo es un mito más producto de un creciente mercado, que únicamente pretende un fin económico. Es difícil responder esta cuestión, al menos de forma absoluta.

Vamos a creer, siguiendo a nuestra lógica, que todo producto natural libre de químicos puede ser beneficioso para nosotros. Llevamos tantos años conviviendo con conservantes artificiales que casi nos cuesta creer que un mundo sin ellos sea posible. Mi generación como la de muchos de vosotros jamás se planteó eso de liberarse de los excesos del mundo moderno hasta ahora, en que la solución más lícita para una vida saludable parece conseguirse mirando un poco hacia el pasado, hacia la tradición, hacia lo natural y sin artificios.

Los adeptos a esta corriente de los productos cosméticos ecológicos cuentan que entre sus beneficios están el tener una piel más sana, con más vida y brillo natural. Dicen también que el paso de los años no afecta con tanta fuerza como lo hace en una persona que no usa este tipo de productos, que las arrugas y el acné desaparecen casi de forma milagrosa y que además tu conciencia descansa tranquila al saber que estás aportando tu granito de arena para construir un mundo mucho más mejor. Nos gustaría también poner algún contra para que la balanza quedara más equilibrada a la hora de juzgar la ecocosmética, pero nos ha sido imposible encontrarlo.

La cosmética ecológica cuenta ya con muchas marcas creadas para su producción y distribución, por lo que está prácticamente al alcance de cualquiera, podemos encontrarla en tiendas especializadas y también a la venta en Internet. Si quieres poner un punto detox en tu rutina de belleza te recomendamos que visites algunas de las webs de las marcas que a continuación te vamos a detallar.

Como en todas las áreas de la vida, en la cosmética natural también existen gamas altas de productos, que son más caros –no sabemos si realmente mejores-. Entre estas marcas se encuentra la ya afamada firma Madara, que tiene su base en la filosofía nórdica y la relación profunda y honesta con el medio ambiente. Algo más asequible, también recomendamos Amapola bio-cosmetics, donde encontrareis todo lo necesario para el cuidado de la piel de manos de la farmacéutica española Ana Isabel de Andrés. Amapola tiene entre sus máximas una forma de vida sostenible basada en el entorno rural y sus plantas.

Como con todo en la vida, da igual cuantas veces te hablen de la cosmética natural, de sus propiedades, del pensamiento que se esconde detrás de cada una de sus pociones, necesitarás descubrirla por ti mismo para saber si encaja en tu vida. No hace falta que seas un acérrimo ecologista para probar las bondades de unos productos que pueden cambiar de forma más que positiva la manera en que te ves y te sientes.  

Ecocosmética, la cosmética del pasado hacia el futuro